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martes, 24 de febrero de 2009

Poesia nicaragüense

"Si nos quitan el arado
Abriremos el surco con las uñas
Arrancaremos de raíz la mala hierba
Y con nuestros pies desnudos
Aplacaremos el polvo del camino"
Ninfa Farrach

sábado, 11 de octubre de 2008

"La invitación"

Verano en el jardín. Bajo el peral, chispeantes insectos. Ellos zumbaban; yo canturreaba con ellos. Estaba sujetando una malva a un bastón, quitando malas hierbas, haciendo esto y lo otro, y entre una cosa y otra, nada. Entonces me habló una abeja:
— Hoy se casa nuestra reina —dijo—. Mi pueblo y yo necesitamos un padrino. Te hemos elegido a ti.
Me quité la tierra seca de los dedos.
— Gracias —dije—. ¿Qué debo ponerme?
— Alas —dijo la abeja.

Jürg Schubiger

domingo, 10 de agosto de 2008

Oda al tomate


Oda al tomate


La calle
se llenó de tomates,
mediodía,
verano,
la luz
se parte
en dos
mitades
de tomate,
corre
por las calles
el jugo.
En diciembre
se desata
el tomate,
invade
las cocinas,
entra por los almuerzos
se sienta
reposado
en los aparadores,
entre los vasos,
las mantequilleras,
los saleros azules.
Tiene
luz propia,
majestad benigna.
Debemos, por desgracia,
asesinarlo:
se hunde
el cuchillo
en su pulpa viviente,
es una roja
víscera,
un sol
fresco,
profundo,
inagotable,
llena las ensaladas
de Chile,
se casa alegremente
con la clara cebolla,
y para celebrarlo
se deja
caer
aceite,
hijo
esencial del olivo,
sobre sus hemisferios entreabiertos,
agrega
la pimienta
su fragancia,
la sal su magnetismo:
son las bodas
del día,
el perejil
levanta
banderines,
las papas
hierven vigorosamente,
el asado
golpea
con su aroma
en la puerta,
es hora!
vamos!
y sobre
la mesa, en la cintura
del verano,
el tomate,
astro de tierra
estrella
repetida
y fecunda,
nos muestra
sus circunvoluciones,
sus canales,
la insigne plenitud
y la abundancia
sin hueso,
sin coraza,
sin escamas ni espinas,
nos entrega
el regalo
de su color fogoso
y la totalidad de su frescura.

Pablo Neruda

martes, 10 de junio de 2008

Reino de los libres


Ocurre todo a lo largo del siglo diecisiete.
Como hongos brotan los refugios de los esclavos fugados. En Brasil se llaman quilombos. Esta palabra africana significa comunidad, aunque el racismo la traduce como relajo, gresca o casa de putas.
En el quilombo de Palmares, los que habían sido esclavos viven libres de sus amos y también libres de la tiranía del azucar, que nada deja crecer. Ellos cultivan de todo, y de todo comen. El menú de sus amos viene de los barcos. El de ellos viene de la tierra. Sus forjas, hechas al estilo africano, les dan azadas, picos y palas para trabajar la tierra, y cuchillos, hachas y lanzas para defenderla.
"Espejos. Una historia casi Universal" Eduardo Galeano

jueves, 10 de enero de 2008

!Al carro! (Canción de corro)

Un poemica de Gloria Fuertes, que siempre tuvo en cuenta la huerta en sus versos...
(por cierto que escarola por aquí se dice esquerola, y está bien dicho).

!Al carro! (Canción de corro)

!Al carro de la zanahoria!
Comeremos escarola,
lo que comen los jilgueros.
El puré para el abuelo.

!Al corro de la batata!
Comeremos mermelada,
lo que comen los golosos.
Tú no juegas, por tramposo.

!Al corral de doña Loba!
Comeremos escarola.
!Niño, quitate los guantes,
que vas a comer guisantes!

Gloria Fuertes "Cuentos en verso"